Sympathy for the Lawyer nos las resume a continuación: IVA reducido para músicos en conciertos, entre otras medidas para 2019. 

El consejo de ministros aprobó el pasado viernes 28 de diciembre (en su última reunión del año 2018) un Real Decreto-Ley por el que se aprueban medidas de urgencia sobre la creación artística. Según la nota de prensa de Moncloa estas medidas “son un reflejo de las recomendaciones del informe de la Subcomisión de Cultura para la elaboración del Estatuto del Artista, aprobado por unanimidad por el Congreso de los Diputados el pasado mes de septiembre”.

Sympathy for the Lawyer, como abogados especializados en industria musical hemos participado activamente en el desarrollo de los trabajos de esa subcomisión de Cultura y en una serie de iniciativas del sector en torno al futuro Estatuto del Artista. Sin ir más lejos, fue una de las cuestiones principales en nuestra intervención en la última edición de BIME Pro. Conocemos bien los resultados actuales y podemos afirmar que este Real Decreto-Ley es un timidísimo  guiño a un informe de la Subcomisión del Estatuto del Artista que ya por sí mismo era superficial y poco ambicioso.

Según  el gobierno su objetivo con esta norma es “garantizar un adecuado desempeño de la actividad artística, sobre la base de la consideración de sus peculiaridades características que la hacen merecedora de un régimen fiscal, laboral y de la Seguridad Social que garantice su desarrollo adecuado”.

Se trata de muy pocas medidas reales, apenas podemos destacar dos:

  • la reducción del IVA para los servicios de artistas y técnicos a productores de películas, funciones de teatro y de conciertos;
  • un sistema de cotización en Régimen General para artistas trabajadores por cuenta en sus periodos de inactividad.

Quizás era más bien un brindis al sol antes de Nochevieja. Una vez que hemos leído la publicación en el BOE del 29 de diciembre podemos concluir que queda mucho (pero mucho) trabajo por delante.

IVA de artistas y músicos en conciertos

Desde el 1 de enero de 2019, el IVA de la actividad de artistas, músicos y técnicos que se factura a organizadores de conciertos será del 10%, en lugar del 21% como hasta ahora. El requisito es que los servicios artísticos o técnicos se presten como persona física. En este post explicábamos la diferencia entre el IVA cultural que se repercute al público en las entradas, y el IVA que deben facturar los músicos.

Se añade para ello un nuevo apartado (número 13.º) dentro del artículo 91.Uno.2 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido, que queda redactado de la siguiente forma:

(Se aplicará el tipo del 10 por ciento a las operaciones siguientes:)

«13.º Los prestados por intérpretes, artistas, directores y técnicos, que sean personas físicas, a los productores de películas cinematográficas susceptibles de ser exhibidas en salas de espectáculos y a los organizadores de obras teatrales y musicales.»

Se recupera el régimen de IVA original para los servicios de artistas y músicos en conciertos. Y es que durante 20 años ha estado vigente el tratamiento de estos servicios al tipo reducido (un tipo reducido que empezó en un 6% y ha subido hasta el 10% vigente), hasta que en 2012 se eliminó de la lista de actividades con un tratamiento de IVA favorecido, subiendo el IVA al 21%.

A partir de ahora, los promotores de conciertos facturarán al 10% en las entradas y soportarán también el IVA de su gasto principal (la factura de los artistas) al 10%. La principal ventaja de esta medida para el sector de la música en vivo es financiera (el IVA queda a devolver) Al tratarse de operaciones entre empresarios o profesionales realmente no supone una mayor recaudación para la Administración Tributaria, pues el saldo a favor del promotor acabará siendo recuperado, pero pasado demasiado tiempo desde la operación real. Estas implicaciones pueden ser más acusadas en producciones culturales de presupuesto y rentabilidad media/baja, que son la base del tejido económico en la industria de la cultura.

Además de esto, puede tener un efecto positivo muy importante en los propios artistas, pues a menudo cierran sus contratos por cantidad total a cobrar (IVA incluido), lo cual supondría que su margen de beneficio aumentará un 11% en 2019.

El gobierno ha recuperado una redacción idéntica a la anterior antes de que se subiera el IVA a este tipo de actividades en 2012. Y de entrada ya se nos ocurren dos críticas negativas a esta regulación:

a) Se habla de servicios de intérpretes, artistas y técnicos a “organizadores de obras musicales”. No especifica de obras musicales “en vivo o en directo”. Por tanto, ¿En ese concepto puede incluirse al productor de fonogramas o sello discográfico? ¿Pueden aplicar el 10% los músicos que facturan sus trabajos en estudio de grabación para un disco?Nuestro despacho está ya trabajando para plantear una consulta en este sentido a la Dirección General de Tributos, organismo responsable de interpretar la normativa fiscal.

b) Los músicos no podrán aplicar el tipo reducido de IVA si trabajan a través de una sociedad mercantil, por ejemplo una SL. Tampoco se aplica si el espectáculo se factura al promotor por una empresa productora o de management con forma mercantil. Esto es un problema importante por la relación entre normativa tributaria y normativa laboral. Y es que actualmente algunos inspectores de trabajo solo permiten que los artistas puedan facturar directamente por sus espectáculos cuando están constituidos como sociedad mercantil; si prestan sus servicios directamente como personas físicas no admiten la posibilidad de relación mercantil aunque no haya ajenidad ni dependencia con el promotor. Por tanto, si una banda desarrolla su actividad por cuenta propia (lo habitual en el circuito profesional de conciertos) y decide organizar su actividad a través de una SL para evitar la inseguridad jurídica actual de la normativa laboral, no podrá beneficiarse de esta medida.

Hemos publicado un nuevo artículo explicando a fondo cómo funciona el IVA reducido del 10% para músicos, artistas y técnicos de espectáculo, puedes consultarlo haciendo click en este enlace.

Nueva regulación de las relaciones laborales en conciertos y espectáculos públicos

El Gobierno se ha dado a sí mismo un plazo máximo de seis meses para la aprobación de un real decreto que modifique la regulación de la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos (es decir, sustituir de una vez el obsoleto Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto). Esto es una excelente oportunidad para definir los conceptos de ajenidad y dependencia cuando hablamos de espectáculos públicos. Por tanto, antes del 30 de junio de 2019 deberíamos tener una norma que provea a esta industria de una mínima seguridad jurídica.

En este artículo anterior explicábamos la complejidad actual en la interpretación de los conceptos de ajenidad y dependencia en el sector de la música en directo.

Aunque el hecho que se exista una previsión expresa de tipo reducido de IVA para artistas e intérpretes que facturan sus servicios a organizadores de espectáculos es una clara prueba sobre la licitud de las relaciones mercantiles entre artistas y promotores. Esto debería suavizar las afirmaciones categóricas de algunos en sus erradas interpretaciones del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos.

Cotización de artistas y músicos en períodos de inactividad

Los artistas en espectáculos públicos que trabajan por cuenta ajena, a partir de ahora podrán continuar de alta en el Régimen General de la Seguridad Social durante sus periodos de inactividad. Se trata de aquellos casos en los que existe relación laboral entre artista y promotor, pues el trabajo se realiza bajo notas de ajenidad y dependencia, como por ejemplo los artistas de orquestas de verano, tablaos flamencos, músicos de acompañamiento, etc..

Este alta es voluntaria pero deben acreditarse al menos 20 días en alta con prestación real de servicios en dicha actividad en el año natural anterior, y en esos días de alta del año anterior tienen que haber percibido más de tres veces el Salario Mínimo Interprofesional en cómputo mensual. Si no se superan esos días de alta y umbrales de ingresos en el año anterior no se puede disfrutar de esta medida (lo cual deja fuera de la medida a artistas que están empezando o que no tienen trabajo suficiente).

Para poder acogerse a esta alta voluntaria durante la inactividad el artista debe presentar solicitud ante la Tesorería General de la Seguridad Social entre los días 1 y 15 de enero de cada año. Durante estos períodos de inactividad es el propio trabajador será el sujeto responsable del cumplimiento de la obligación de cotizar y del ingreso de las cuotas correspondientes.

Esta cotización voluntaria tiene carácter mensual, y su base de cotización es la base mínima vigente en cada momento, por contingencias comunes, correspondiente al grupo 7 de la escala de grupos de cotización del Régimen General. El tipo de cotización aplicable será el 11,50 por ciento. Eso significa que el propio artista debe ingresar 98,74 euros* al mes si quiere seguir cotizando cuando no trabaje (*esta cantidad se ha calculado con la base mínima de cotización vigente en 2018).

La acción protectora de esta cotización en períodos de inactividad abarca las prestaciones económicas por maternidad, paternidad, incapacidad permanente y muerte y supervivencia derivadas de contingencias comunes, así como jubilación.

También queda protegida, durante los periodos de inactividad, la situación de la trabajadora embarazada o en periodo de lactancia natural hasta que el hijo cumpla 9 meses, que no pueda continuar realizando la actividad laboral que dio lugar a su inclusión en el Régimen General como artista en espectáculos públicos a consecuencia de su estado

Retención sobre rendimientos de propiedad intelectual como capital mobiliario

Se reduce del 19 al 15% el tipo de retención e ingreso a cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) aplicable a los rendimientos del capital mobiliario procedentes de la propiedad intelectual cuando el contribuyente no sea el autor. De esta forma se equipara este tipo de retención al que tienen los propios autores.

Compatibilidad entre pensión de jubilación y Derechos de Autor

Por otro lado, el Gobierno se ha comprometido a regular la compatibilidad de la pensión de jubilación con la actividades de aquellos profesionales dedicados a la creación artística que perciban por esa actividad derechos de propiedad intelectual.

 

Como decíamos al principio, queda mucho trabajo por delante si de verdad queremos un marco regulatorio que aporte seguridad jurídica a las industrias culturales y apoye el esfuerzo que cada día realizan artistas, técnicos y empresarios de música, teatro, danza, cine,… Venimos de un abandono legislativo con normas muy poco favorables desde todos los ámbitos del Derecho: Tributario, Seguridad Social,  Laboral, Administrativo,… La agenda legislativa prometida por el informe de la Subcomisión del Estatuto del Artista debe ponerse en marcha lo antes posible, siendo la cuestión más urgente abordar la regulación de relaciones laborales y mercantiles entre los profesionales de la cultura.